19/12/06

DESAFIO QUINTO DIA OHRID-TIRANA-PODGORICA-BUDVA


La flota perolera
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QUINTO DIA. Miércoles 6 de diciembre. Diana a las 6,30 de nuevo. Mientras desayunamos el resto de los víveres adquiridos ayer, desmonto las pastillas de freno de atrás para comprobar cómo me temía que se han muerto definitivamente. Para eso llevo las herramientas y los recambios.... o sea que manos a la obra y al cabo de un rato la máquina ya volvía a estar operativa.

El tapón del aceite touratech de Jordi le hace una mala pasada y se sale la carcasa de su emplazamiento, de manera que seguirá camino hasta el final con dos bridas presionando para que no sobresalga el aceite. Éstos dos únicos hechos, junto a un tornillo que yo perdí del guardabarros y reemplacé con uno de recambio que llevaba, han sido todas las novedades mecánicas del viaje. Estas BMWs GS son realmente duras de pelar, le pese a quien le pese.
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Mantenimiento mañanero

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Visitamos Ohrid y sus innumerables iglesias, como el monasterio-basílica de San Clemente, así como el teatro romano. Especialmente destacable la Iglesia de San Juan Kaneo, colgando sobre el lago, y a la que accedimos con las propias motos hasta la misma puerta a través de un sendero. Es casi seguro que nunca antes había estado allí otra moto, pero es que nosotros le echamos mucho morro saltándonos todas las barreras que había a nuestro paso
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Puerto de Ohrid

El caballero Josep escudriñando a lotananza

Jordi saliendo desde no se sabe donde

Teatro romano

Huestes bávaras resistentes a la romanización

Charla en el monasterio-abadía de San Clemente

Pues eso

Chafardeando por dentro


Si hay que ir ..... se va ... hasta San Juan Kaneo

San Juan en detalle

Observando el que dicen ser el lago más limpio de Europa

Calma y sosiego en un paraje bucólico ...........

......hasta que llegamos nosotros a la misma puerta.....


Si escuchas con atención oíras la música del silencio....

Vista de Ohrid

Jordi y el lago

Otra vez en el puerto

Sperarsus aquí que nos hacemos un cafelito...



Tienen mucha devoción por los iconos religiosos

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Hacemos camino hacía Albania, país que ha sido sin duda un punto y aparte. Es lo mismo que Marruecos pero con peores carreteras. A pesar de no haber entrado en guerra, sin duda es el país que peor está. La gente, la vida en la calle, la falta de asfalto, los socavones, las ciudades sin alumbrado público, los perros que salen a tu paso, la gente viajando sobre carros, en burros, etc, y en todas direcciones y sentidos ... todo ello igual que Marruecos.
Desde la frontera hasta Tirana disfrutamos como enanos de las carreteras y de los puertos de montaña, en los que, por ejemplo, en los márgenes podías encontrarte a una abuela controlando (o no), a 50 pavos reales en la cuneta (eso si que es comprar carne fresca !). Las vistas impresionantes, ya que la carretera transcurría por momentos por la divisoria de la montaña, con barrancos a los dos lados (di gracias al destino del buen tiempo que nos hacía, porque coronar ese puerto de noche, helado y con viento tiene que ser para acojonarse de verdad.....).
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Impresionante vista albanesa

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Tirana no deja de ser una gran ciudad como las otras, pero se le notan realmente mucho más los años no solo de yugo comunista, sino también de dictadura y falta de apertura al mundo occidental. Dimos cuenta de unos buenos platos para comer a la sombra de la torre municipal del reloj y la mezquita, y luego los Blues Brothers se adelantaron que querían llegar a destino sin demasiado cansancio. McGregor (como fue bautizado por Josep), y yo mismo preferimos hacer un poco de turismo para examinar más a fondo la Plaza Skandemberg con su museo de Historia, su palacio de Cultura, y acercarnos al Piramid y a la Plaza de la Madre Teresa.
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Al llegar a Tirana lo primero es lo primero ...

Torre del Reloj y Mezquita en Tirana

Museo de Historia con fachada soviético-comunista en la plaza Skandemberg


Monumento a los partizanos

El Piramid Center

Universidad en la Plaza Madre Teresa

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Lo que pasó desde la salida de Tirana, hasta llegar a la frontera, forma parte de mis pesadillas más terribles. Primero peazo retención para salir de la ciudad, con múltiples coches que se te cruzaban a la mínima sin orden ni concierto, un caos total sin ningún tipo de norma que lo regule. Las carreteras empezaron a romperse, y los socavones y baches empezaron a ser constantes, como dijo Grego “eso si que son obras y no las nuestras..” Luego, al caer la noche, cada paso por un pueblecito era un suplicio, ya que no hay ningún tipo de iluminación de la carretera, y desde luego sin líneas, ojos de gato ni na, sólo un trozo de asfalto a seguir que a veces acababa en zona de obras y un socavón de 1 metro de hondo lleno de barro, como donde la Cucafera me pegó un trallazo que a mi me estuvo a punto de mandar al suelo, y que a Grego que iba detrás le dejó la cara blanca. Además hay cantidad de niños en los márgenes, de animales, de gente que cruza con su carro, etc. Fue peligroso de verdad circular por ahí de noche.

Además llegamos a la frontera de Montenegro y enganchamos justo nosotros el cambio de guardia, 40 minutos parados charlando con una pareja de albano-montenegrinos que estaban muy quemados con el régimen musulmán que tiene dinero para mezquitas y no para los servicios más básicos. Empezamos a comprender el conflicto interreligioso balcánico....
Finalmente entramos en Montenegro y las carreteras vuelven a ser decentes y nos llevan hasta Podgorica.
Al llegar allí el contraste con la reciente Albania fue brutal, Podgorica es una capital europea bastante pija, con el chachi-puente del milenio, con un centro de calles peatonales como la calle de la libertad, y con las gentes zara-vestidas haciendo sus compras de navidad en los grandes almacenes. Encima nos para caminando por la calle un policía que resulta tenía una Bmw 1200 RT, y a quien desde luego no le pasamos desadvertidos vestidos “de romano”. Incluso quiso sacarse una foto con nosotros. Encontramos otra gente también bastante amable como una culé que suspiraba con poder ir algún día al Nou Camp.

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Montenegro. Podgorica. Puente del Milenio .. aquí estamos.

Dos hermanas alemanas en el puente

Más puente

El poli que quería chupar cámara

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Aluego seguimos para Budva, donde llegamos sobre las 10 de la noche, mientras Josep y Jordi ya hacía rato que estaban dando cuenta de una buena cena.Zona turística y el hotel de lujo. Las motos durmieron plácidamente cerradas en el garaje del hotel. Nosotros nos ensobramos sobre la 1 y pico de la madrugada.
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Llegada a las tantas: Don Gregorio

"Quizasmente" yo

DESAFIO SEXTO DIA: BUDVA-SV.STEFAN KOTOR-DUBROVNICK-MOSTAR-SARAJEVO


La Bailarina de Budva.... precioso
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SEXTO DIA: Jueves 7 de diciembre. Diana a las 7, Problemas con unos policías que querían empurarnos por ocupar el carril que no nos tocaba en el semáforo. Nos hicimos los suecos y la sangre no llegó al río.Luego visitamos en centro histórico de Budva, el puerto, la muralla, la estatua de la bailarina y demás
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Bailando al son de las olas.....

El Mar Adriático

Josep quería un barquito para retirarse aquí

Fortaleza

Las tres Marías ...

Josep haciendo amigos por la ciudadela

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Salimos ya de ruta pero el grupo se nos rompe por un malentendido, total que los Blues Brothers se acercan a la antigua capital Cetinje mientras nosotros los esperamos en Sveti Stefan, un pueblecito encantador unido a la playa por una simple pasarela. Está lloviendo a ratos. Seguimos separados visitando Kotor, sus murallas y callejuelas, y dando una vuelta preciosa a la badía, parando por ejemplo en Perast, a la vista de sus dos diminutas islas con una iglesia en cada una.
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Sveti Stefan, una "cucada"

Grego estuvo aquí

Detalle agreste


Por ahí he subido !!!!!

Sin problemas Houston

Dan miedo solo de verlos con el hacha.....

Un "posado"

Las murallas de Kotor suben casi en vertical


Más Kotor

Catedral

Ayuntamiento

Perast, una vista realmente bonita.

Más


Para enmarcarla....

Cuanta paz da observar el agua...

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Por arte de birli-birloque, y sin coordinar nada, nos encontramos todos en marcha de nuevo justo antes de llegar a la frontera croata.Entramos por segunda vez ya en Croacia, ahora para llegar hasta Dubrovnick, donde paramos a pie de murallas (impresionantes), y nos marcamos un picnic de campaña con los restos de material sobrante que todavía quedaban en las maletas, el pan del día anterior, el fuet, el foie gras, el chocolate, los frutos secos, y así
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Dubrovnick .... allà vamos!

Por algo la llaman la perla del Adriàtico ...

Más vistas

Picnic a pie de murallas, la Torre Minceta al fondo

Va por ustedes .....

Amontonamiento motero

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Entrar en Dubrovnick y empezar a encontrar españoles fue todo uno, éste sí que es un destino turístico habitual. Tras bajar las impresionantes escaleras, repasamos las murallas con la Torre Minceta, la Fuente de Onofrio, la calle principal Placa o Stradum, las puertas Pile (con naranjos) y Ploce, Iglesia San Blas, Monasterio Franciscanos, Palacio Sponza, Luza, Lonja de la campana, Catedral, Palacio Retori y el Fuerte a orillas del Adriático, donde nos empujamos unos cafeses y nos dimos un ratejo para las compras familiares. Al entrar en la ciudad amurallada un mural explica donde cayeron todas y cada una de las más de 2.000 bombas y misiles que fueron lanzados sobre Dubrovnick durante la guerra por los serbios.
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Peazo escaleras del copón...... aquí no hay gimnasios, seguro.

Callejuelas con historia


La Placa o Stradum, calle principal de la ciudad vieja

Lonja de la Campana

Fuente de Onofrio

Vista desde las murallas

Como Pedro por su casa....


No puedes dejar de tirar fotos

El hombre y el mar...

Algunos tejados son nuevos por el bombardeo....

No sabes donde mirar

Momento reflexivo


Don Josep encargado de la vigilancia

Otra para ponerle un marco

Joselito hecho un brazo de mar.....

Grego en el puerto

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Siguiendo por la costa se pasa por una pseudo-frontera bosnia de 9 kms, se vuelve a entrar en Croacia (y van 3 veces ya..), y al torcer al Norte dirección Mostar sí que ya se pasa la frontera bosnia oficialmente. Llegamos a Mostar y quisimos pararnos tanto en las múltiples casas destruidas que encontrábamos, como en el famosísimo puente de Mostar destruido durante la guerra y reconstruido luego como símbolo de la unidad, y la concordia, ya que precisamente une dos partes de la Ciudad, la muslim (musulmana), y la cristiana.

Encontramos un antiguo militar bosnio que fue herido en dos ocasiones en dicha guerra, que nos hizo de guía explicándonos los pormenores del conflicto, la historia del puente, los enclavamentos de los morteros desde donde se disparaba a la población, etc; todo ello con su hijo pequeño que alucinó (sin sonreír casi nunca) sobre nuestras motos. ¡Que bien nos sentimos al hacer feliz por un momento a un niño bosnio marcado por el conflicto bélico! Pero en su afán por colocarnos un alojamiento en Mostar, nos dijo pestes de la seguridad en Sarajevo, y de lo habitual que eran los robos de vehículos que desaparecían inmediatamente de la ciudad sin control ninguno.
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Casa destruida en Mostar (una tras de otra en la misma calle en realidad)


Puente de Mostar

Vista panorámica

Los cuatro en pleno puente con el chaval bosnio

Seguro que se acuerda durante mucho tiempo.

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Entre la emoción de ver las casa destruidas, la historia del bombardeo contada por el oficial bosnio con su hijo en brazos, el frío intenso que empezó a hacer a nuestro paso, y la visión de un Sarajevo peligroso, la ascensión hacia la capital de Bosnia-Herzegovina fue penosa y callada, una bruma de tristeza parecía que nos envolvía a nuestro paso.

Llegamos finalmente a Sarajevo, todo un mito, y aparcamos delante del que tenía que ser nuestro hostal justo en la plaza Sebilj, pero resulta que no, que eso sólo era la oficina, y que nos han buscado un “chalecito” con sitio para dejar las motos. Total que nos dicen que sigamos a un mercedes viejo, que empieza a subir por la colina de Sarajevo y nos deja en una especie de chabola-granja, con varios perros guardianes. Y allí nos dejan .. Si llego a ir sólo me escagarrino pensando que por la noche van a venir unos cuantos a estriparme.... Pero al final nos gustó la idea de tener un chalecito con vistas a la ciudad, que nos daba mucha libertad y autonomía .... claro que por la mañana pudimos ver con toda claridad que habíamos dormido ni más ni menos que a unos pocos metros del cementerio de Sarajevo (!!!!!!!).

Pero bueno, por la noche lo que hicimos fue la duchita de rigor, y vestidos de paisano bajar al centro con 2 motos, donde a pesar de circular con ellas otra vez más por todas las calles peatonales, no encontramos ningún restaurante ni bar abierto. Al final el gran Josep les pregunta a unos policías, y la cosa acaba en una escolta policial para las dos motos por las calles de Sarajevo (parecía una película de Berlanga con nosotros saludando a la afición ... lástima no tener fotos...) hasta llevarnos a un chiringo abarrotado de policías y taxistas donde dimos buena cuenta de varios platos locales. Vuelta al chalecito y a la piltra que ya iban a caer las 2 de la madrugada.